He aprendido que estar triste es pasagero, que la felicidad, dura menos. Llorar deshindrata y reír es bueno. No todo dura para siempre, caerse duele, y levantarse cuesta. Luchar es de valientes y rendirse de cobardes. Aunque no quieras, te acabas enamorando; las promesas, no sirven, no sirven de nada. Toda ruptura duele y todo comienzo, ilusiona.